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Suelos
La composición del suelo es variada y
de distinto origen. Hay suelos de origen sedimentario,
formado por sedimentos acarreados por ríos y
glaciares, de texturas franco a franco arenoso, con
abundantes gravas en profundidad. Los hay de origen
granítico (roca que se descompuso a través
de los años) de textura franco-arcillosa en superficie
y franco-arenosa en profundidad, su color es café
oscuro y moderadamente profundo. También hay
suelos de origen volcánico de texturas franco-arcilloso
y de color pardo oscuro en la superficie con gravas
en profundidad.
Esta amplia diversidad de suelos es una excelente
herramienta en vista de ubicar las distintas variedades
en los suelos más adecuados a cada una de ellas
y unido al hecho de poseer días cálidos
en verano, pero con vientos frescos por la noche que
bajan las temperaturas, proporcionan un mesoclima ideal
para la producción de distintas variedades de
uvas tintas dando por resultado vinos de intenso color
rojo, vivos, suaves y taninos redondos. Las variedades
blancas también encuentran sus nichos apropiados
produciendo vinos frescos con una muy buena acidez y
un perfecto equilibrio y volumen. |