El valle del Loncomilla es uno de los valles de
tradición vitícola mas antiguos de Chile,
y al igual que el resto del país, se encuentra
libre de la mayoría de la pestes y plagas que afectan
mundialmente a la vid. Una de estas es la Phylloxera,
y al estar libre de ella, todas las plantas de vid crecen
en sus propias raíces, no siendo necesario recurrir
a injertos, lo que determina que la vida de esta planta
es bastante más prolongada que en cualquier otro
país productor de vinos en el mundo dando por resultado
vinos más complejos y equilibrados.
Se puede observar junto a los viñedos abundante
flora nativa de tipo arbustiva como boldos, chaguales,
litres y puyas, también con árboles
nativos como canelos, arrayánes, peumos
y cipréses.
Esta flora sirve de refugio a una variada fauna
silvestre constituida principalmente por aves
como, loicas, chincoles, queltehues, diucas y otros animales
como conejo, liebres y zorros.